Utilizaremos en berbiquí en vez de un taladro para poder trabajar a poca velocidad, aunque puede ser que nuestro taladro permita controlarla completamente. La broca será de punta de lanza. Antes, con plastilina, haremos un “cráter” alrededor del punto. Empezaremos a girar la broca a la vez que hacemos algo de presión. Una vez tengamos hecha la marca que nos de la seguridad que no nos desplazaremos del punto, llenaremos el “cráter” de agua. Sin demasiada presión, iremos taladrando con velocidad constante. Justo cuando la broca traspase el otro lado del cristal, lo giraremos para acabar el trabajo. Si se trata de un espejo, empezaremos por la parte opaca.